Pensar, últimamente se me ha vuelto un hobby de tiempo completo hasta en los sueños más profundos pienso, pienso en ti junto a mí, en un mundo oscuro donde las oscuridad es el reflejo de los sentimientos, donde la muerte es mi mejor amiga porque ella es a quien respeto a quien admiro y de quien he estado profundamente enamorado, soy su ángel guardián quien se encarga de llevarla las almas, los cuerpos de sus víctimas quien mata para que ella se nutra soy su protector su más fiel admirador, pero soy también quien más la desea, a quien ella más le teme, quien creyera que la muerte le tiene temor a alguien, quien pensaría que la muerte le teme alguien y que su temor es el temor más común y mortal sobre el planeta la muerte le teme a el amor, es lo único que ella no ha podido erradicar del mundo, lo que la sigue y la atormenta, porque ella no es cruel o déspota simplemente cumple su labor, es un ángel más un ángel con poder sobre los demás.
El amor es el único tabú para la muerte, porque ella lo siente, y quien se lo representa soy yo su ángel servidor Hades, su ángel guardián su ángel protector, porque para la información de todos los mortales la muerte es un ser frágil y bello no es una calavera es un ángel de alas negras de rostro pálido y de mirada profunda, es un ser misericordioso y justo porque ve más allá del dolor más allá de la ganas de morir, tan solo mira quien cumplió su destino y me manda a conseguirlo, y yo como su más fiel súbdito lo traigo a sus pies, ella no juzga porque no es Dios, ella es un súbdito más que cumple su labor es la parte neutral en el mundo no conoce de clases sociales, de dinero ni poder simplemente sabe que manda y rige sin dejarse ver.
Pero entremos al tema central, yo Hades soy el más grande temor de la muerte, porque soy yo quien representa el amor, la debilidad carnal, yo la amo desde que me entregaron a ella, desde el momento en que vi su rostro pálido, sus ojos profundos, y su delicado cuerpo quede prendado, serviría a ella hasta el fin de los tiempos, la defendería sobre todas las cosas y la amaría más allá de lo permitido. La muerte tan solo me miro y me dijo “bienvenido” con su voz suave pero fuerte y decidida, jamás se atrevió a mirarme a los ojos; tan solo me dio mi arma la Oz , me dijo yo: “decido tu cumples”, y desde ahí nuestra relación ha sido rara soy su ángel o demonio favorito, pero también su temor más profundo, prueba de esto es que si me acerco demasiado me castiga me envía a las mazmorras de su palacio, pero en el fondo no me importa porque sé, que lo hace porque siente miedo, porque me ama en silencio y se niega a aceptarlo, porque soy su más antiguo y fiel compañero, cuando estoy en las mazmorras solo me visita mientras duermo, me mira con amor pero a la vez con odio, que como lo he notado se preguntaran porque por ser su único amor se engañarla con gestos pero no mentirle con palabras, y la veo contemplarme sin descanso.
Mis castigos son quedarme encerrado por semanas enteras, sin verla sin olerla porque ustedes pensarán que ella tiene un olor putrefacto, pero como para variar se equivocan la muerte es una princesa que huele a lirios y rosas, después de mis semanas de encierro mi recompensa es trabajar lo cual me mantiene ocupado en el mundo terrenal y no me deja verla, y cuando llevo las almas ante ella me hace abandonar el recinto antes de verle, me tortura porque yo soy su tortura me maltrata porque me teme, o mejor le teme a sus sentimientos y a sus deseos, sabe que soy su esclavo y cumpliría todos sus deseos sin protestar.
Me muero por besarla, por tenerla entre mis brazos, abrigarla con mis alas cubrirla en un manto y no dejarla jamás, muchas noches he pensado en ella como una mujer, con un deseo que sobrepasa lo natural, lo permitido soy un ciervo, soy un ángel que no puede permitirse sentir amor o deseo por alguien, y mucho menos por su señora por su ama y su dueña. Esta semana he estado pensado mucho en verla, he tenido la necesidad de sentirla, he pensado en ir hasta sus aposentos, en esquivar cada una de sus barreras así sea solo para verla, aunque mi ser entero se muera por sentirla, me he decidido a cruzar las trampas, para lr a su habitación, igual lo máximo que puede pasar es que me castigue, y para mi eso será un premio porque lograre parte de mi cometido, verla dormir así no sea entre mis brazos… Al llegar a la habitación, de la musa de mi inspiración, ella parece estarme esperando, pues esta con la vista clavada en el socavón por donde mi rostro debe aparecer, mira con esperanza, con ilusión pero con odio, en mi cabeza se debate el aparecer o el seguir escondido hazte que Morfeo(mi mayor competencia)se la lleve en sus brazos, pero me he decidido ha aparecer ella me mira con reproche y desaprobación, pero en su mirada hay un brillo que no puede ocultar, esperando a que llame para que vengan por mí decido bajar para postrarme a sus pies, esperando a que me lleven a los calabozos… la contemplo entre anonadado y taciturno, la miro y la deseo cada vez más, y en vista de que nadie parece venir hacia mi me acerco, con cautela esperando un ataque o un insulto pero no hay nada más que silencio.
Cuando me encuentro a pocos centímetros de u cuerpo, me abalanzo sobre ella, la agarro entre mis brazos, y ella m mira expectante quiere ver mi próximo acto, mi instinto dice bésala, prueba sus labios, pero mi cordura protesta ella dice que eso esta mal que eso me va a costar más que unos días en el las mazmorras que mi castigo puede ser severo por muy poco, pero como nunca le he hecho caso a mi cordura el instinto se apodera de mi, beso sus labios yertos y fríos donde la gota de la vida es minima, a diferencia de lo que mi cordura decía, la doncella oscura respondió a mi beso sin objetar sus manos se deslizaron por mis alas causando, que mi cuerpo se estremezca profundamente, mis manos acarician su rostro pálido, sus manos se sumergen cada vez más en mis alas, causando un estremecimiento aun mayor; entre besos y caricias nuestros cuerpos comienzan a moverse, mis manos escrutan cada uno de los poros de su cuerpo, y en medio del perfume de la noche la despojo de sus vestimentas mientras ella arroja mi armadura al suelo.
Entre besos y caricias entro en sus ser, cada estremecimiento de mi cuerpo corresponde a un gemido de su boca, cada caricia que mis manos le hacen es respondida por un beso, de repente la intensidad aumenta sus frágiles manos se tensan en mi espalda y sus uñas se clavan en mi piel, de mi boca sale un suspiro y todo se consuma, es mía… entro en u ser virginal, la tomo entre mis brazos y la abrigo con mis alas negras, sus alas se extienden por primera vez las veo en su totalidad y sus manos pierden fuerza hasta que exhaustos caemos en la cama y miramos al vació, nunca me había sentido tan bien como en esta noche, sus frágiles manos han marcado mi cuerpo y mi amor ardiente se ha tatuado en su alma y sé que si ahora mismo fuéramos condenados por nuestros actos jamás habría una pizca de arrepentimiento en mi ser, porque hoy más que nunca sé que el amor trasciende y que mi vida por fin tiene sentido. Ahora ella descanso en mi pecho y por fin mi sueño se ha hecho realidad mis alas ahora son su escudo y mi corazón su esclavo por la eternidad.
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