En alguna ocasión, dijiste algo con lo que me sentí, tan identificada me vi descubierta; pero al parecer nadie lo noto y lo agradezco pues pocas veces me gusta mostrarme tal y como soy con mis miedo, y todo lo que habita en mi mente, por primera vez en mi vida me sentí acompañada en medio de tanta penumbra con la que siempre he vivido, escondida tras las brumas de una niebla densa que hace que las personas se alejen de mí, nunca me ha gustado sentirme sola, pero siempre he estado así y he terminado por acostumbrarme; pero nunca he dejado de preguntarme ¿Por qué todos se alejan de mí?, nunca nadie me ha podido responder, y eso es lo que más me ha marcado; y me ha llenado de cosas que no son buenas, para nadie que me conozca o se acerque a mí.
Cuando por fin he encontrado a alguien que parece por lo menos una luz de amistad, una pequeña luz que parece comprenderme, algo pasa las cosas cambian, vuelves a guardar silencio, desaparecieron aquellas palabras que pronunciaste, pero como reza un viejo adagio"las palabras se las lleva el viento"; y como he podido darme cuenta tiene mucho sentido, mi pequeña luz de nuevo a desaparecido o por lo menos esta agonizando. Dime mi mago-como he decidido llamarte-, ¿ qué pasa por u mente ?, ¿ qué siente tu corazón?; pero como preguntártelo sin parecer imprudente, sin llegar ha ser tan evidente que descubras que aun siento cosas por ti, y que lejos de ti al parecer no se vivir.
Mi mago oscuro, porque mas que luz me has brindado oscuridad que no me disgusta pero tampoco me deja avanzar, eres tu quien se ha llevado mi corazón, mente y mí razón. Mi mago, mi tormento y mi más profundo dolor, alguien que una vez me brindo salvación y ahora me brinda desazón, pero esos son los infortunios del amor, y a los pocos años de haber llegado a esta tierra ya he librado mi primera batalla contra el amor donde este salio triunfado para dejar en mi pobre corazón un halo de dolor.
Solo se; que aunque me causas daño te necesito para vivir, que no quiero decirte adiós para siempre, que no quiero perderte, y que de verdad me haces falta hasta para respirar, que en cada uno de mis sueños tù estas, que en cada una de las estrellas que una noche de luna llena me regalaste nos veo danzar, y en cada atardecer quiero besarte hasta que llegue el amanecer.
Adiós no es hasta nuca me dijiste una vez, y ahora quiero que estas palabras vuelvan a aparecer, porque de tus labios necesito beber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario