sábado, 13 de agosto de 2011

CALLO POR AMOR

Tengo que guardar silencio para protegerte, para conservar tu sonrisa intacta; no te estoy mintiendo en ningún momento lo haría eso te lo puedo jurar, pero como puedo yo disponer de un secreto que no es mío de algo que escuche por accidente, no sería lo correcto y mucho menos cuando lo ocultan para proteger a tanta gente. No se como mirarte a los ojos sin que veas que oculto algo, algo de lo que no tenia que enterarme, pero me entere, no se que hacer si guardar silencio o decirte aunque eso te pueda matar del dolor. 


Te veo quisiera salir corriendo, o decirte lo que me guardo en el corazón lo que me esta oprimiendo el pecho, pero actuó como si nada, sale mi mejor sonrisa toda dedicada a ti y como buena actriz que soy me coloco la mascara hasta que llegue el fin de la escena. Me saludas como siempre, me das un beso de esos dulces que aunque no son en la boca, porque somos solo amigos, para mi son la gloria, me  miras y dices "Que bonita estas", me sonrojo aunque eso no sea parte de mi papel en este acto, y me invitas a tomar asiento para poder ordenar algo para cenar. Mientras charlamos amenamente vienen a mi las palabras que escuche, y me pregunto ¿Cómo puedes ser tan cruel y mentirle a un ángel?, para responderme algo que ya sé " No le mientes lo proteges, pero luego aparece una duda más grande ¿Me odiaras si te llegas a enterar?, no quiero ni pensar en ello.


Nos traen la cena; tu ordenaste por mi, y la verdad no tengo mucho apetito el pensar en que te escondo algo, en que tengo el poder de decírtelo y borrarte la sonrisa de la cara me ha hecho un nudo en el estomago y un agujero en el corazón. De pronto como una loca te abrazo y tú me correspondes al instante, me miras algo desubicado y solo me dices: "Tranquila no pasa nada", como si supieras que te oculto algo, te miro y tus ojos siguen firmes en mi rostro con una mirada dulce de esas que me encantan y se me escapa un suspiro, te sonrojas desde luego has de pensar sin estar muy equivocado que me gustas, y prefiero que pienses eso ha que sepas que te estoy ocultando algo que deberías saber. Mientras cenamos se cruzan nuestras miradas, de repente  sujetas una de mis manos, y me sigues mirando esta frío como siempre, - deliciosamente frío pienso para mis adentros- , me miras fijamente a los ojos y me dices: " Eres muy linda y especial". Agradezco al cielo que no hayas dicho te amo, mientras terminamos de cenar tu mano sujeta fuertemente a la mía.


Una vez terminamos de cenar salimos del restaurante y comenzamos a caminar tomados de la mano, pasamos frente a una pareja de ancianitos, nos miramos el uno al otro y se nos escapa una sonrisa, pero de nuevo me acuerdo de lo que tengo que guardar en mi corazón, y que me oprime el alma, pero he decidido guardar silencio, no puedo dañar a quien he comenzado a amar, no puedo abusar de un secreto que no es mío y no puedo permitirle a nadie que te haga sufrir. Ahora me cuesta mantener mi mascara, se hace pesada porque el corazón sabe que lo mejor es callar pero la razón indica que guardando silencio te puede dañar más.


Miro al cielo y los ojos se me llenan de lagrimas, y tu con tus manos suaves las secas de mi rostro, me preguntas ¿Qué te pasa?, y tan solo te abrazo y te digo "perdoname, por favor di que me perdonas", me miras y dices lo que deseo escuchar;" Yo también escuche y quería ver que tan capaz eres de callar para no hacer sufrir a quien quieres de verdad así el dolor te mate a ti", siento que me quedo sin aire y caigo de rodillas.


Me levantas y me abrasas, me dices"Cálmate, no quiero que sufras por mi culpa", pero quien dice que estoy sufriendo solo estoy admirando lo fuerte que eres, de repente puedo articular mis labios, para decir: ¿No me odias?. y tú respondes ¿Cómo es posible odiar a quien es capaz de sufrir para que yo no lo haga? 


"Es todo lo contrario te admiro tener que aparentar no es fácil y mucho menos para alguien como tú, ahora solo necesito saber que vas ha estar ahí siempre que te necesite ya que solo tu y yo sabemos lo que tengo que cargar a cuestas mientras se solucionan las cosas, lo único que quiero saber es si estas dispuesta a estar siempre que te necesite a mi lado apoyándome"-En medio del silencio esperas a que responda-y yo te respondo confiada y segura- "Si, eso no tienes ni porque preguntarlo", me abrazas y me dices "Para que nuestro sol salga hay que esperar a que pase la tormenta", y seguimos caminando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario